miércoles, 28 de noviembre de 2007

Ah, y

Si no se la puede con la Prueba Sensual, tómesela con humor.


(o simplemente tómesela)

RECOMENDACIONES PARA LA PSU

1. LLeve lapiz, y goma.
2. Llegue a la sede que se le ha asignado.
3. No se permiten animales de compañia ni familiares
4. No intente entrar antes por contactos televisivos, de aristocracia criolla, etc..
5. No llegue tarde (transantiago no es escusa). Si va a llegar tarde, tómese su tiempo (un año, aproximadamente)
5. Acuérdece que después del 5 va el 6.
6. Dígale no a las drogas durante la prueba. La marihuana no hace pensar mejor.
7. Lea las preguntas antes de responder.
8. No omita si sabe la respuesta.
9. Marque sólo una alternativa.
10. Las cartas escritas al demre no serán leídas.
11. Borre si se equivoca.
12. No rece en voz alta.
13. No pida puntaje extra por llegar temprano.
14. Ponga SUS datos en la hoja de respuestas.
15. No use lápices de colores, no se premia la creatividad.
16. No se permite llamar a psicólogos, psiquiatras, tarotistas, etc..
17. Responda sin tratar de adivinar
18. No intente corregir los errores del demre. No sirve de nada.
19. No se mensajee con el pololo.
20. No pida plazos para entregar la prueba.
21. No coquetee (nadie ha sacado puntaje nacional y marido al mismo tiempo)
22. No llore, no sirve de nada.
23. No duerma. ( y si duerme, no ronque)
24.No pase las penas con trago si tiene otra prueba al día siguiente.
25. El diario el Mercurio recomienda llevar una llave colgada al cuello y alguna prenda verde (se recomienda que sea todo); además, levantarse con el pie derecho (literalmente).Las explicaciones no fueron dadas.
( y cuando todo esté terminado, se recomienda colgarse una cadenita con su nombre, apellido, dirección y grupo sanguíneo; no vaya a ser que termine uno durmiendo en el Cal y Canto)

lunes, 19 de noviembre de 2007

Lo unico que nos va quedando

Él dejó una margarita marchitándose junto a su almohada, se perdió entre llanos lúgubres y aunque a ratos se largó a llorar se mantuvo firme por su bandera; olvidó la comodidad de una cama matrimonial y peleó por una libertad masificada, se enfrentó sólo al enemigo y fue triunfante, mantuvo la frente en alto como su padre siempre le dijo que lo hiciera, se asustó con una paloma que le recordó a una novia olvidada, a una margarita marchita en una almohada vacía, y con el despiste recibió un balazo certero, balazo que le reventó el higado y se hizo pedazos en no más de cinco segundos; viendo la luz a lo lejos se preguntó si había servido de algo, si estos dieciocho años que no eran nada habían logrado un atisbo de verdad, y se remontó a una calle, a un trausente que mira con cara de extraviado "Belario Almaceda, ¿dónde?" y una anciana que mira al horizonte y "derecho hasta Ordoñes, ahí a la derecha cinco cuadras y la primera a la izquiera, Belario Almaceda; es lo único que nos va quedando, nombres de calles..."

¿Han jugado alguna vez a imaginarse la historia de los nombres de las calles?
Eso, y las cosas que me cuenta mi abuela de mi abuelo, siempre se me antojan tristes.
Milana.
Milana.
Milana.
Milana.
Mi lana.
Es mi lana, asique no me la uses en esos tejidos tuyos.

martes, 6 de noviembre de 2007

Título.

Hay un informe (sobre ciegos) que habla (de ciegos). Sábato dice que (los ciegos) controlan el mundo pero por debajo, por cañerias ahumadas de colores vacíos. Quien hable de ellos (de los ciegos) es castigado y obligado a las más crueles penitencias, que comúnmente lo llevan (los ciegos) al manicomnio o a la muerte encerrados en un asensor por un mes y medio (también suelen cegar).
Se acuerdan del Tunel? El marido de María (era ciego), y logró que María terminara muerta a manos de Castel, quien terminó en un manicomnio. Y Fernando Vidal, otro personaje (que no es ciego) está encerrado entre las cañerias con una vieja (ciega) y recuerda su infancia y por eso piensa que se va a morir a manos (de ciegos).

La verdad le creo (sobre los ciegos) y no me siento tonta por creer un informe tan fuera de lo común (y sobre ciegos).
Tanto le creo, que me da miedo (que los ciegos), entre sus redes sociales económicas y de políticas hayan ya penetrado en internet.
(Por eso hablo de ellos así, porque la única manera en la que podrían leer esto es que alguien les cuente. Y seamos honestos, nadie lee lo que está escrito en paréntesis.)

Después les cuento si sobrevivió o no Fernando. Si es así, podrá explicarles mejor que yo todo este mundo (de ciegos).