miércoles, 21 de mayo de 2008

delirando

Me sonó un poco a quiero revolcarme con vos y la verdad es que yo prefiero algo así como te quiero comer la boca, te quiero comer la boca sin dejarte respirar, y aunque a veces me da por dos horas, mil horas de carácter canino, aunque me encantas bukowskiano y estar despertando con tu cabeza justo en el lugar preciso, que toques justo el lugar preciso en el instante preciso y justo ese par de palabras, tratar de enfocar tu ojo y que sea imposible por la cercanía, ahí cuando se llega al mundo imaginario y ni siquiera se puede ver bien o recordar todo, y que bob dylan ahí atrás como abrasándonos, me pasa a veces que nunca dos horas son suficientes, me pasa siempre que no contengo el color que se me sube a la cara, que se cruze el amor y no los dedos, que no puedo sonreír y hacer con mi boca una conversación simple, que siempre termino hablando del clima porque lo único que se me viene a la cabeza es tu bocaaaa tu boca..... Y esque así quien se concentra en algo más que la lluvia.

Hoy saldrás por la ventana.

miércoles, 14 de mayo de 2008

Dios me dejo un comentario en el blog.
Esto ya es demasiado, se rebasaron los límites.
Esta semana, o apenas pueda, me cambio de universidad.

...sho se que vos sos omnipotente y todo lo sabés, pero dejá un poquito de privacidad, hay cosas que no se hacen, che, no podés llegar y comentar un blog ingenuo y desprevenido y poner de firma ahí ese nombre que te pones y con mayusculas y todos. No te pasés, padre, vos no existís, no vengas a dártelas de chorito y de electrónico, boludo...


(porque yo a los choritos me los como con limón)

lunes, 12 de mayo de 2008

Vaya a saber Dios que estamos haciendo todos aquí, tratando de creer en él mientras abre otra cerveza y se ríe a carcajadas de la última idea de una niñita de la católica, que creyó que si el existiera las cosas serían harto más fáciles para todos, que la elección de un bien inferior sería insostenible... y la niña lo cree insostenible porque no encuentra su sosten y así como sostenerse, parece que el corpiño lo dejó en la casa de un tipo que no creía demasiado en estas cosas, que prefería contentarse con viajes de Kerouac, o polvos de Bukowski, y seguir preguntándose siempre de todo; además de los sueños el idiota se quedó con su corpiño y así nadie puede, de verdad, así nadie puede creer en Dios, no sin un corpiño bien puesto.

miércoles, 7 de mayo de 2008

Es al revez, Julio.

93

y tú, temeroso de pasiones sin una razón de aguas hondas, desconcertado y arisco en la ciudad donde el amor se llama con todos los nombres de todas las calles de todas las casas... no me queres por mí, ni por ti, ni por lo dos, no me querés por que la sangre te lleve a quererme, me querés porque no soy tuya, porque estoy del otro lado, ahí donde te invito a saltar y no puedes dar el salto, porque en lo más profundo de la posesión no estoy en ti, no me alcanzas, no pasas de mi cuerpo, de mi risa, hay horas en que te atormenta que te ame...te atormeta mi amor que no te sirve de puente porque un puente no se sotiene de un sólo lado.

Dadora de infinito, yo no se tomar, perdóname. Me estás alcanzando una manzana y yo he dejado los dientes en la mesa de luz.



me curaré antes que vos y eso que te quiero como vos no me querés.
eso se cambia como los corpiños.

(cuantas palabras, cuantas nomenclaturas para un mismo desconcierto)

sábado, 3 de mayo de 2008

Una de esas mañanas en las que estay tan perdida, con tanto sabor a almendras amargas y tanto dolor de cabeza, que no tienes más que optar por la bola negra de facebook, que si le haces click y le preguntas lo mismo el suficiente número de veces, te responde, tarde o temprano, lo que quieres oir.


un verano naranja, pa-pa-pa-pa
quiero ese sabor.
Juventud y naranja, pa-pa-pa-pa
y quiero quiero tu amor.

(y esque ni la bola ha querido admitir aún que él me quiere un poco)

jueves, 1 de mayo de 2008

se aguantó como nunca


terminó como siempre.


(Yo no entiendo a María, todo lo que ella debia hacer era decir que no y partir a su casa con la dignidad bien guardada en la cartera; no tenía porque ponerse a llorar, entrar a una casa desconocida y caer por el simple hecho de que él también había querido un poco a kerouac y que bob dylan y la poesía de bukowski le dejaba un sabor a almíbar en la boca)